“Seventh Son” El ocaso de la fantasía

Escrita originalmente como un saga, The Wardstone Chronicles (2004-2014) por Joseph Delaney. En ella se narra las aventuras Thomas “Tom” Ward como aprendiz de John Gregory para convertirse en un Spook, algo así como espectros. Se dedicaban básicamente a la cacería de brujas y otros demonios. Perteneciendo a una Orden que lo ha hecho durante generaciones y que tiene como detalle, que cada uno de ellos es el séptimo hijo de un séptimo hijo. Nada mal para empezar.

Cuando el proyecto cayó en manos de Sergey Bodrov, sí el mismo director de Mongol (2007) y estaba protagonizado por Julianne Moore (Icono del cine con películas de la talla de “Children of Men” – 2006) y Jeff Bridges (The Big Lebowski – 1998. The Giver – 2014) casi que confié en lo que vería. El retraso en su estreno, se debió ver en 2013, no puso para mi gran conflicto. Cuestiones de derecho entre las productoras, no pasaba de ahí. El acuerdo entre Legendary y Warner llegó a su final y la segunda prefirió desentenderse del proyecto. Universal compro los derechos, pero pasaron varios meses hasta que se anunció que su estreno se retrasaba hasta el 2015.

Seventh Son (2013)

Derrotada madre Malkis (Julianne Moore) por un joven maestro Gregory (Jeff Bridges) es encerrada en una cueva, bajo un domo de acero y magia. Que con el tiempo se deteriora dejándola libre otra vez. Para entonces Gregory es un anciano trasmitiendo sus conocimientos a su sucesor un Kit Harington (Jon Snow sin cuervos) que no dura mucho a su lado. Porque ella regresa con todo. Y entonces sale a la búsqueda de otro aprendiz, dando con, no sabemos cómo, Tom Ward (Ben Barnes – The Chronicles of Narnia: The Voyage of the Dawn Treader- 2010). Luego el joven conocerá a una bruja, en la escena más ridícula que recuerdo del cine fantástico y que dará párvulo para más y más.

La premisa que se auspiciaba como una saga de magia y monstruos se convierte con el paso de los minutos en un cuento de nunca acabarse, que tira por tierra toda lógica simple. Valiéndose de cambios de escena para no explicar nada. Oh sí, el mundo fantástico tiene su lógica, pregunten si no a Peter Jackson cuando tuvo que guionar a El Señor de los Anillos del maestro J.R.R Tolkien. Porque es lo que fundamenta los mundos fantásticos, su background es la filosofía o lógica de los seres que lo habitan, sus modos, costumbres, leyes y reglas. Hacen que cobre cuerpo, siendo la continuidad de una historia y el pasado de otras. Lo que hace a la fantasía no es ya el relato, sino todo lo que él encierra en su universo. Pues claro que no es simplemente decir porque sí.

sss-097070e3-2b6f-4325-9dc3-ee4f4638e706

Y es ahí donde todo parece caerse a pedazos en esta cinta, donde una bruja es encerrada en una jaula que se deteriora, siendo ella por lo visto inmortal, en una orden donde eran mil caballeros en un solo momento, el maestro solo puede encontrar de a uno en uno. Entonces supongamos que porque es el último de los suyos y viejo, no da para más. En fin, esto da para largo si nos centramos en los detalles del pobre argumento. Ni que hablar de los diálogos o esos personajes co-protagonicos que no le hacen a la historia. Mechando en la épica una de amor tan pobre y forzado, que la joven bruja Alice (Alicia Vikander, la Ava de la futura “Ex Machina” – 2015) hace lo que puede con esto.

str2_ayseventhsonONLINE_alice_angelin_1

Lejos está el director de recordarnos quien fue en su genial Mongol, porque se suceden las imágenes sin fuerza ni personalidad. Con una batería tal de efectos especiales, que no logramos sacudirnos de encima la idea de que él sí, se sacudió el proyecto de encima. Porque efectos hay a granel y son muy buenos. Pero que no ayudan a la historia, la entorpecen.

El séptimo hijo de un séptimo hijo, vaya con encontrar alguien así, es una suerte de montaña rusa de forzadas vueltas, que no tiene mucho sentido y menos una historia que contar. Veremos momentos dramáticos con bostezos, porque no lo son, si a los personajes no los modifica. Son eventos, que uno tras otro se suceden sin dejar rastro o heridas. Un cuerpo golpeado que no sangra, sin corazón.

Una pena.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s